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sábado, 10 de marzo de 2012

La única mujer que posee cuadros expuestos en El Prado (III)


Durante los años en los que estuvo en España, Anguissola pintó varios retratos oficiales de la reina Isabel y del rey Felipe, aunque este último cuadro, durante siglos, se pensó que era obra de otro pintor, que formó parte de la corte, como era Alonso Sánchez Coello. También, se le atribuyó otro cuadro suyo a otro pintor, como era el retrato de la infanta Catalina Micaela de Austria, que tiene como curiosidad que no luce una piel de armiño, sino una de lince. Tras casarse, por imposición de Felipe II, se fue a Sicilia. Quedó viuda en 1579 y se volvió a casar cuando tenía 50 años y su marido 25, siendo su marido un rico capitán de barco. Se fueron a vivir a Génova donde, a pesar de las cataratas que le dejaban sin vista, siguió pintando hasta que murió a los 93 años de edad.
Foto: fuente

viernes, 9 de marzo de 2012

La única mujer que posee cuadros expuestos en El Prado (II)


Es cierto que estamos ante un caso muy particular, ya que Anguissola tuvo un punto a su favor: la cuna donde había nacido. Ella era de Cremona, en la Lombardía, hija del noble genovés Amilcare Anguissola y de Biance Ponzone, que era una mujer que tenía fortuna. El matrimonio tuvo un hijo y seis hijas, que fueron educadas en el camino de las artes, para que explotaran su sensibilidad y no las normas de la época. Cada una de las niñas, como el hijo, estudiaron y manifestaron el interés por el arte. Sofonisba era una joven astuta, muy inteligente y con gran decisión, que se concentró en el arte del autorretrato y de los temas familiares y quiso pasar por encima de aquellas ideas que le impedían poder pintar, por el mero hecho de no ser un hombre. Algunas de sus obras, realizadas durante sus años en la capital italiana, como es “Lucia, Minerva y Europa Anguissola jugando al ajedrez” (1555) demuestran a una artista valiente y que posee un carácter heterodoxo. En los autorretratos, por otro lado, no sólo busca cumplir con el canón de aparecer con ropas de faena y sosteniendo sus pinceles, con una imagen masculinizada, sino que su rostro aparece de manera frontal y abierta, algo que no era muy común en la época. Cuando tiene 27 años de edad, la pintora es llamada por Felipe II para formar parte de su corte, como confidente, dama de compañía y pintores de Isabel de Valois, su tercera esposa.
Foto: fuente

jueves, 8 de marzo de 2012

La única mujer que posee cuadros expuestos en El Prado


En el museo Nacional del Prado nos podemos encontrar con unos 1150 cuadros; pero, tan sólo tres posee firma femenina. Y, todos son de la misma mujer: Sofonisba Anguissola (1532- 1625), la única mujer en medio de un mundo de hombres. Sin duda, si tenemos en cuenta que la pinacoteca posee 8000 cuadros y sólo 45 han sido realizados por artistas femeninas; pero, no tiene nada que ver con la organización del Prado, sino por la invisibilidad en la sociedad y en el arte que sufría el sexo débil, desde el principio de los tiempos. Anguissola fue una mujer pionera y única, que supo abrirse camino en medio del Renacimiento, una pintora que supo lo que era el éxito, incluso, en vida. Además, recibió los halagos y la admiración de otros pintores que fueron coetáneos de ella, como podía ser Giorgio Vasari, Van Dyck o Miguel Ángel y tuvo el orgullo de trabajar en la corte real española del rey de Felipe II. En aquella época vivir del arte era casi imposible para una mujer, ya que, durante los siglos XVI y XVII, las señoritas no podían entrar en las academias. En este caso, Miguel Ángel decidió darle clases “informales” ya que se dio cuenta de que Anguissola tenía un talento muy especial. Además, las mujeres, por los prejuicios de la época, no podía estudiar la anatomía del cuerpo humano, ni ver ni representar un cuerpo que estuviera desnudo, por las reglas morales que existían en aquella época. Además, en aquella época el único valor que podía explotar una mujer, según la sociedad, era el de la vanidad.
Foto: fuente